“¿SERÁ MUCHO PEDIR?”

 

Cuando veo a mi alrededor aquellas cosas que se suceden y que ya no causan asombro sino mera resignación, me preocupo.

No hay peor cosa, creo, que acostumbrarse a lo que “no debiera ser así”.

Casos de corrupción manifiestos y… “bueno, que se va a hacer”…

¿Van presos todos los corruptos…?

Casos de robo, asesinato, crimen, a diario y… “¿Qué cosa, no…?” ¿Se nota una auténtica voluntad para cambiar esto…?

Avenidas cortadas por grupos que no se sabe bien de donde y en casos, no se sabe bien el porqué y… “¡Que barbaridad, por donde tomo para ir a…!” Me parece perfecto el derecho al reclamo justo pero… ¿y las leyes? ¿Cualquiera puede hacer lo que quiera…? ¿No sería eso, caos?

Los sistemáticos ataques de ciertos personajes que han “tomado vuelo” y que todo ahora, pareciera, lo ven desde “su supuesta altura” que no es otra cosa que soberbia, siendo “sus víctimas preferidas” quienes opinan diferente…

¿Se toma alguna medida…?

“Por eso os digo: No andéis preocupados por vuestra vida, qué comeréis, ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellas? Por lo demás, ¿quién de vosotros puede, por más que se preocupe, añadir un solo codo a la medida de su vida? Y del vestido, ¿por qué preocuparos? Observad los lirios del campo, cómo crecen; no se fatigan, ni hilan. Pero yo os digo que ni Salomón, en toda su gloria, se vistió como uno de ellos.” (Mateo 6:25-29).

En fin, Jesús dice que “la vida es mucho más que comida y vestido…”

Mucho más que un televisor o una computadora, o un automóvil…

Una vida sin “DIGNIDAD”, no es vida plena -al menos para mí- y dignidad tiene que ver con VALORES, VIRTUDES.

El respeto por el bien común. Dignidad tiene que ver con saber y practicar que mis derechos terminan donde comienzan los del otro, piense como piense; crea en lo que crea; sea cual fuere su color de piel, su cultura, o su herencia cultural…

Tiene que ver con el RESPETO, que es fruto del VERDADERO AMOR…

¿Será mucho pedir…?

 

Juan Carlos Hovhanessian